Buscar

Notas de prensa

Resumen de la intervención del Secretario General de la AEB sobre los Resultados de los bancos españoles a Marzo de 2010

“Los bancos españoles continúan en beneficios, con buena rentabilidad y sin ayudas públicas pese a las dificultades del entorno económico”

“Las entidades prosiguen su política de fortalecimiento patrimonial a través del incremento de recursos propios y la dotación de elevadas provisiones para insolvencias”

“Las autoridades deben seguir facilitando las medidas de financiación alternativas que palien el cierre de los mercados mayoristas”

“Dos años después de la crisis los bancos españoles continúan operando con beneficios, buena rentabilidad y sin precisar ayudas públicas de capital, a pesar de las dificultades que aún presenta el entorno económico internacional y los mercados financieros”, señaló el secretario general de la Asociación Española de Banca (AEB), Pedro Pablo Villasante, durante la presentación de los resultados del sector bancario español correspondientes al primer trimestre de 2010.

Pedro Pablo Villasante comentó que, pese a la clara mejoría que experimentaron las economías occidentales a finales de 2009 y principios de 2010, todavía persisten dudas sobre la intensidad de la recuperación económica, que en el caso de España están siendo más lenta y menos vigorosa que en otros países europeos. Además, ha reaparecido una situación de extrema tensión en los mercados financieros.

En este difícil entorno económico, los bancos españoles han logrado obtener resultados positivos en el primer trimestre de 2010, si bien han sido inferiores a los publicados en el mismo periodo del año anterior. Según explicó Villasante, esta evolución refleja el efecto de la menor actividad económica registrada como consecuencia de la contracción del consumo de los hogares y de la inversión de las empresas. Para las entidades bancarias, estos factores se han traducido en una caída generalizada de la demanda crediticia y en un empeoramiento de la calidad de sus carteras, que están sufriendo incrementos severos de la morosidad y, en consecuencia, la necesidad de dotar mayores provisiones para insolvencias.

En este contexto, el secretario general de la AEB indicó que la banca española ha continuado durante el primer trimestre del año desarrollando una política prudente, centrada en la contención de gastos, en la gestión de las fuentes de financiación y, sobre todo, en el fortalecimiento patrimonial mediante el incremento de los recursos propios y la dotación de provisiones para insolvencias.

“Todo ello ha sido posible gracias la capacidad que tiene la banca española de generar resultados ordinarios y recurrentes, apoyados en la defensa de los márgenes de negocio, la potenciación de su capacidad competitiva y en la efectiva diversificación geográfica y de negocios”, dijo. A este respecto, comentó que los bancos españoles han sabido crecer, dentro y fuera de España, lo que les ha permitido realizar una diversificación efectiva de sus fuentes de ingresos y de negocio. “Existen pocas referencias para comparar la exitosa expansión internacional que la banca española ha acometido en multitud de países, incluso en aquellos que son económica y financieramente más desarrollados que el nuestro”, añadió.

El secretario general de la AEB consideró que el reforzamiento de la solvencia ha sido y es una parte esencial de la estrategia acometida por la banca española desde que comenzaron las turbulencias financieras en 2007. Subrayó al respecto que los bancos españoles están realizando este proceso sin recurrir a ningún tipo de ayuda pública y por sus propios medios a través de la capitalización de gran parte de sus beneficios y de nuevas emisiones de capital. “Este reforzamiento patrimonial está permitiendo a nuestras entidades mantener el desarrollo de sus actividades y negocios, así como potenciar su capacidad competitiva”.

En el terreno de la solvencia, destacó que los bancos españoles han seguido realizando un importantísimo esfuerzo en provisiones mediante la dotación de elevados fondos de provisión, calculados de acuerdo con estrictos criterios de saneamiento. Todo ello, incremento de recursos propios y esfuerzo en provisiones, ha contribuido a reforzar la calidad de los balances de las entidades bancarias españolas.

El secretario general de la AEB se refirió a otra característica tradicional de la banca española, sus elevados ratios de eficiencia, que se encuentran entre los mejores de la banca comercial internacional. En estos momentos de crisis, “la eficiencia proporciona a nuestros bancos la competitividad y la agilidad necesaria para resistir mejor la adversidad económica”, afirmó.

En este ámbito precisó que las ganancias en eficiencia no sólo se han conseguido mediante la reducción de los costes operativos, sino que son fruto de las cuantiosas inversiones realizadas en tecnología que han permitido mejorar la calidad de los servicios ofrecidos a una base de clientes cada vez mayor y más internacional.

Pedro Pablo Villasante también se refirió a la situación de desconfianza creada en los mercados financieros a raíz de la crisis de la deuda pública griega. “Nos encontramos nuevamente en una situación de extrema tensión en los mercados financieros, en donde es cada vez más difícil obtener financiación y renovar la que va venciendo, lo que se realiza normalmente a mayor precio y menor plazo”, dijo.

En su opinión, las autoridades europeas deberían ser conscientes del gran perjuicio que esta disfunción de los mercados mayoristas de financiación está ocasionando, razón por la que deberían continuar facilitando las medidas de financiación alternativas que ayudasen a paliar de forma eficaz las carencias que ocasiona el cierre de los mercados.

Respecto a la economía española, indicó que también se ha beneficiado de las expectativas de recuperación generalizada existentes a finales de 2009 y principios de 2010, si bien su recuperación ha sido más lenta y menos vigorosa que la experimentada por otros países de su entorno.

Por esa razón y de acuerdo con las recomendaciones de distintos organismos internacionales, las medidas recientemente aprobadas por el Gobierno para corregir el déficit público deberían ir acompañadas de reformas estructurales que permitiesen ganar competitividad, aprovechar al máximo la recuperación y ampliar el potencial de crecimiento de nuestra economía.

Descargar nota de prensa