La AEB estima que la economía española crecerá en 2014 a una tasa próxima al 1 por ciento, con capacidad para generar empleo neto, al combinar un pulso más sostenido de la demanda interna con la aportación del sector exterior
- Esta mejoría se sustenta en el ajuste de algunos de los desequilibrios previamente acumulados, las reformas estructurales realizadas, las ganancias de competitividad y la relajación de las tensiones de los mercados financieros en la Eurozona
- Para consolidar y reforzar el potencial de crecimiento, la AEB considera determinante extender las reformas institucionales y estructurales destinadas a optimizar la asignación de los recursos y culminar el proyecto de la Unión Bancaria
En su Informe Económico Financiero de diciembre, la AEB estima que, en un contexto internacional más propicio, las perspectivas para la economía española apuntan hacia un crecimiento en 2014 próximo al 1 por ciento al combinar un pulso más sostenido de la demanda interna con la aportación del sector exterior, aunque será ya de menor intensidad. La puesta en juego de los multiplicadores iniciará un nuevo ciclo expansivo con capacidad para generar empleo neto, que adquirirá mayor intensidad en años posteriores. Este mayor pulso de la actividad facilitará, a su vez, al saneamiento de las cuentas públicas, el desapalancamiento del sector privado y la fluidez del crédito.
Esta mejoría se sustenta en el ajuste de algunos de los desequilibrios previamente acumulados, las reformas estructurales realizadas, las ganancias de competitividad obtenidas con la reducción de los costes laborales unitarios relativos (devaluación interna) y la relajación de las tensiones de los mercados financieros en la Eurozona. Destaca asimismo la “salida limpia” del rescate bancario después de cumplir todos los compromisos establecidos en el Memorandum of Understanding (MoU) y tras recurrir sólo al 40 por ciento de la línea de crédito inicialmente habilitada, lo que ha permitido sanear los balances y recapitalizar las entidades más débiles de nuestro sistema financiero.
También en las instituciones europeas se han adoptado importantes medidas que han contribuido a relajar las tensiones en los mercados financieros y a asegurar un marco macroeconómico más estable. El BCE, que recortó en noviembre otros 25 puntos básicos el tipo de intervención -hasta situarlo en el mínimo histórico del 0,25 por ciento-, ha seguido asegurando un suministro ilimitado de liquidez, ha extendido el plazo del programa de compra de activos y ha confirmado su intención de mantener unos tipos bajos y una política acomodaticia durante un periodo de tiempo dilatado. Por su parte, la Unión Europea y el Eurogrupo han incorporando nuevos mecanismos de gobernanza destinados a asegurar la estabilidad macroeconómica como el Procedimiento de Desequilibrios Macroeconómicos y la valoración previa a la aprobación de los presupuestos nacionales.
Para la AEB, es especialmente relevante culminar el proyecto de la Unión Bancaria, iniciado con el Mecanismo Único de Supervisión, al que seguirán un Mecanismo y un Fondo Únicos de Resolución y el Fondo Común de Garantía de Depósitos. Todos estos elementos son imprescindibles para quebrar el círculo vicioso entre deuda soberana y bancaria, eliminar la fragmentación de los mercados y asegurar la transmisión de la política monetaria común.
En todo caso, la AEB entiende que, para consolidar y reforzar el potencial de crecimiento, será determinante extender las reformas institucionales y estructurales destinadas a optimizar la asignación de los recursos. A tal efecto, es crucial sanear las cuentas públicas de acuerdo con nuestros compromisos, abordar la reforma tributaria y de las Administraciones Públicas bajo estrictos criterios de austeridad y de eficiencia, completar la reforma laboral iniciada en 2012 y garantizar la debida competencia en los mercados de factores, bienes y servicios.
